Cuento

Cuento | La albahaca humana, de Luciano Antonio Núñez

Humana

 

LA ALBAHACA HUMANA

 

 

 

Para mi Amanda

“Cuánto misterio: Un puñado de semillas

de albahaca es todo lo que tengo”

 

 

Por Luciano Núñez

 

La noticia se ha esparcido por todo el mundo: Una planta esponjosa aflora entre dedos de un hombre. Eso ya lo saben los amigos que me frecuentan y ríen y festejan y se asombran.

Hasta poetas y científicos vivieron a estudiar el inusual brote. Registraron mi cuerpo y el de la hierba y no encontraron dónde la planta comienza a ser planta y dónde yo comienzo a ser yo.

Un pintor nos dibujó al revés: yo hecho planta, y la planta hecha yo. Es más, de forma casi inesperada, aparecieron también los que aseguraron que era curativa y quisieron arrancarme hojas al descuido y unos, hasta con violencia; otros, ofrecieron comprarlas e instalar un mercado con la Albahaca Humana, a la que atribuían poderes de sanación.

Pasaron los días y cada vez el milagro comenzó a generar menos interés. Al ver que era improductivo, y hasta incómodo el tener una albahaca creciendo en la mano, pocas universidades se interesaron en avanzar sus investigaciones.

Sólo las vecinas se acercaban a pedirme unas hojas de la aromática planta para guisar sus pastas. En realidad, muy pocos llegaron a ver sus hojas cuando reverdeció con bravura; tanto, que su verde llegó a ser el más extraño que se haya visto en estas tierras. Un verde camaleónico que se torna pálido cuando los días son tristes y reverdece cuando el día es festivo.

Casi todas las tardes, mi amiga la planta se desmaya y busca refugio entre mis dedos como una paloma que tantea un árbol cuando asoma la lluvia. Entonces, la acaricio con mi mano solitaria; y ella, inclina sus ramas y exhala una fragancia esmeralda que empaña mis ojos.

Un día y de repente, la planta amaneció brotada de flores blancas como pequeños arroces; recuerdo que fue una gran emoción para ambos recibir ese milagro.

A los pocos días se tornó amarillenta y ocre después. La otra mano la acarició con más cariño que nunca, pero fue en vano. Pasaron los días y todo acabó cuando, de sus ramas, cayó una última hoja que quedó sobre la cama, al lado de la almohada, como si se hubiera desprendido de un sueño.

Cuando más la extraño es por las tardes. Entonces, trato de no mirar la mano vacía y de no pedirle tanto trabajo.

Dejo que repose su melancolía, pues algo de ella se ha ido con la planta. Sin embargo, una extraña marca ha aparecido en la mano de las caricias, causa escozor durante varias horas y se calma sólo cuando la riego.

 

 

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Luciano Antonio Núñez (Tucumán, Argentina, 1976). Periodista y escritor radicado en Quintana Roo, México. Licenciado en Comunicación Social.  En su país natal, publicó el libro de entrevistas “Voces que vuelven”, editado por el Archivo Histórico de Tucumán, y textos suyos figuran en la  “Antología Cultural de Tucumán (1916-2016)”. En México, la “Gaceta del pensamiento” publicó cuentos y parte de su poemario “Tan lejos y otra vez en casa”. Trabajó en periódicos y revistas, y es fundador del portal Grupo Pirámide.

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0 comentarios

  1. Es emocionante leer el escrito ✍️ De Luciano Nuñez: me llenan mi vida de alegría, de utopía, de fantasía ,de letras muy exquisitas . Muchas muchas gracias 😊

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