Traducción

Traducción | Poemas de El iris salvaje, de Louise Glück [vers. de Francisco Cardemil]

Louise Gluck

Louise Gluck

 

 

A continuación, presentamos de la mano del poeta chileno Francisco Cardemil algunas versiones de El iris salvaje, uno de los libros de poemas más representativos de la poeta norteamericana Louise Glück, quien recientemente ha sido galardonada con el Premio Nobel de Literatura.

 

 

MAÑANA DESPEJADA

 

Los he mirado lo suficiente
para hablarles como se me antoje –

me he sometido a sus preferencias, observando paciente
las cosas que aman, hablando

solo a través de vehículos,
en detalles de tierra, como los prefieren,

zarcillos
de enredadera azul, luz

del atardecer temprano –
nunca podrían aceptar

una voz como la mía, indiferente
a los objetos que se preocupan en nombrar,

sus bocas
como pequeños círculos de miedo.

Y todo este tiempo
fui indulgente con sus limitaciones, pensando

que tarde o temprano las superarían,
creyendo que la materia no podría encandilarles para siempre –

obstáculo para la enredadera que pinta
flores azules en las ventanas del pórtico –

No puedo seguir
restringiéndome a las imágenes

solo porque ustedes crean que es su derecho
disputar mi significado:

estoy preparado para forzarles
claridad.

 

 

MAITINES

 

Perdóname si digo que te amo: siempre se miente
a los poderosos, los débiles siempre somos
gobernados por el pánico. No puedo amar
lo que no puedo concebir y tú no revelas
virtualmente nada: acaso eres como el espino,
siempre el mismo en el mismo lugar?
O eres más como la dedalera, inconsistente, primero brotando
rosada espiga en la ladera de las margaritas
y un año después, púrpura en el rosal? Date cuenta
de lo inútil que nos es este silencio
que promueve la idea de que debes ser todo, dedalera y espino
vulnerable rosa y resiliente margarita – no podemos sino pensar
en que tu existencia es imposible. Es esto
lo que quieres que pensemos? Lo que explica
el silencio del amanecer,
a los grillos que aún no frotan sus alas, a los gatos
que no pelean en el patio?

 

 

EL UMBRAL 

 

Quise permanecer como estaba
quieta como nunca ha estado el mundo,
no a mediados del verano sino en el momento previo
a formarse la primera flor, el momento
donde nada es pasado –

no a mediados del verano, el intoxicante
final de la primavera, cuando el pasto
no supera el borde del jardín, los tiernos tulipanes
comienzan a abrirse –

como una niña que deambula en la entrada, mirando a los demás,
quienes pasan primero,
un tenso núcleo de extremidades, atenta
a las fallas ajenas, las vacilaciones públicas

con la férrea confianza de una niña en el poder inminente
preparándose a derrotar
esas debilidades, sucumbir
a la nada, el tiempo preciso

previo a florecer, la época de la maestría

antes de que el don se manifieste,
antes de la posesión.

 

 

QUIEBRAPLATOS 

 

Cuál fue mi crimen en otra vida,
como en esta lo fue
el pesar, que no se me tiene
permitido ascender nunca más,
nunca y en ningún sentido
se me permitirá repetir mi vida,
herida en el espino, toda
la belleza mundana es mi castigo
como el tuyo –
Fuente de mi sufrimiento, para qué
has extraído de mí
estas flores como el cielo, sino
para marcarme como parte
de mi amo: soy
el color de su capucha, mi carne da
forma a su gloria.

 

 

LOS LIRIOS BLANCOS 

 

Tal como un hombre y una mujer hacen
entre ellos un jardín como
una cama de estrellas, ellos persisten
aquí en la tarde de verano
y la tarde se hiela
con su terror: todo
podría terminar, es capaz
de devastación. Todo, todo
puede perderse, a través del aire aromado
las delgadas columnas
se alzan inútilmente, y más allá,
un agitado mar de amapolas –
Silencio, amor mío. No me importa
cuántos veranos viva para volver:
este verano entramos a la eternidad.
Sentí tus dos manos
enterrándome para liberar su esplendor.

 

 

También te puede interesar: 

Traducción | Tres poemas de Gastão Cruz [versiones de Sinae Dasein]

 

****

 

Francisco Cardemil Pérez (Santiago/Palmilla, 1995). Poeta, arquitecto y magíster en arquitectura. Ha obtenido el primer lugar en el Concurso Nacional de Poesía Juvenil Pablo Neruda (2013), en el concurso de ensayos Arquitectura Escrita (2017) y en los Juegos Literarios Gabriela Mistral (2019). Fue becario del taller de la Fundación Pablo Neruda (2018) y del Fondo del Libro y la Lectura (2019). Actualmente, forma parte del taller Lorkokran y del colectivo Frank Ocean, y prepara la publicación de su primer libro.

También le puede gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.