La escritora de origen duranguense presentó en Cancún “Prefiero Escribir: la literatura como arma feminista”, que aborda la obra de cuatro escritoras Yucatecas, “todas eran mujeres valientes que se enfrentaron a una sociedad cerrada”, dijo en la Biblioteca de la Crónica de Cancún.

 

 

Por Luciano Núñez

 

Da la sensación que fue una sucesión de hechos azarosos los que llevaron a Eugenia Montalván Colón a plasmar: “Prefiero escribir: La literatura como arma feminista”. Durante la presentación del libro en Cancún –el jueves pasado- recuerda que fue a la presentación de libro de doctorado de la ex gobernadora Dulce María Sauri Riancho y pensó: “tengo que estudiar”. Reflexionó que no importan ni la trayectoria ni la edad y que nunca es tarde. Comenzó con esa claridad la Maestría en Historia.

Antes había hecho cine, había consolidado su editorial UnasLetras y había publicado a cientos de autores, entre ellos, el cancunense Carlos Hurtado, en la reedición del clásico Cancún todo incluido, novela fundacional de este destino turístico.

“Jamás en mi vida me había pasado por la cabeza la idea de volver al salón de clases”, contó al lado de la escritora Angélica Navarro, quien la acompañó en la Biblioteca de la Crónica de Cancún, invitada por su amiga Graciela Saldaña y presentada por Fernando Martí, anfitrión y director del espacio.

Mérida y sus escritoras acalladas

La primera idea de tesis de Montalván Colón era sobre la cultura del Siglo XX en Mérida, pero se topó con la falta de asesores en el tema. Y comenzó a estudiar y se encontró con el vacío de la voz de las mujeres en Mérida y apareció la primera de las voces: Beatriz Peniche Barrera.

“Veo que durante siglos se ha querido callar a la mujer en todos los ámbitos”, se asombró la escritora, a quien otra mujer intentó llevar a la cárcel por un presunto plagio, una situación que Navarro calificó como injusta, “por la envidia de su talento quería destruirla”, resumió la escritora. A raíz de esa experiencia, Montalván Colón tuvo que luchar por su libertad y fue el origen de la inspiración para dar a luz este trabajo de tesis que recibió amplio reconocimiento. “Admiro su sabiduría y experiencia”, agregó Navarro, autora de la novela El diario de Loreta, quien leería dos poemas de las autoras homenajeadas con delicada entonación.

Originaria de Durango, al igual que su familia, Montalván Colón recuerda que sus hermanos se quedaron en Quintana Roo y ella en Mérida, desde donde ha desarrollado su labor de editora.

Ya sobre la obra detalló que el libro está dedicado a cuatro escritoras que destacaron en un ambiente poco favorable para ejercer la opinión.

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Reivindicando a las mujeres no es su radicalismo

Beatriz Peniche fue una socialista de una familia acomodada que ocupó varios cargos públicos, entre ellos, el de diputada en 1923, bajo la influencia del gobernador Felipe Carrillo Puerto. Fue periodista y una de las primeras en abordar el feminismo, “reivindicando a las mujeres no es su radicalismo”.  Y ahondó en el asunto: “No se trata de decir aborrezco a los hombres o mueran los hombres, sino que podemos escribir y dejar constancia de lo que estamos viviendo”.

Para la editora, las enciclopedias no han tomado en cuenta a estas autoras, es decir, un enfoque de la historia contada por las mujeres de cada tiempo.

En el libro figura un cuento en el que la autora critica, con un lenguaje medido y exquisito, el derecho pernada (que otorgaba a los feudales la potestad de mantener relaciones sexuales con cualquier mujer de su feudo que fuera a contraer matrimonio con uno de sus siervos) “porque no sólo escribimos sobre el amor, sino acerca del matrimonio, del divorcio y de la vida erótica”, opinó la autora.

Bolio Cantarell fue publicada en Nueva York, en 1917 y, varias de sus obras figuran en la biblioteca de Cuba, donde fue tras sus pasos la duranguense. Tal fue su sorpresa cuando vio que en los ficheros de papel estaban las obras de la autora meridense. Incluso, las que firmó como Luis Avellaneda, su seudónimo, con el que incluso entra en disputa en sus textos.

“Se ha querido borrar la historia de las mujeres”, se queja Montalván Colón.

De Rosario Sansores Pren fueron leídos dos poemas, uno de los cuales inspiró a la canción Sombras,  cuyo poema original se llamó Cuando tú te hayas ido, en el que habla de una mujer enamorada en soledad.

 

Cuando tú te hayas ido

me envolverán las sombras;

cuando tú te hayas ido,

con mi dolor a solas,

evocaré este idilio

con sus azules horas.

 

Y en la penumbra vaga

de la pequeña alcoba,

donde una tibia tarde

me acariciaste toda,

te buscarán mis brazos,

te buscará mi boca,

y aspiraré en el aire

como un olor a rosas!

 

Cuando tú te hayas ido

me envolverán las sombras.

Rosario Sansores (1889-1972). La novia del sol. Ciudad de México, Ediciones Botas. 1933.

 

De Holda Novelo Cuevas dijo que encontró poca información, “sólo un libro y lo que hay es muy valioso”, catalogó la autora, que acotó que era hija de una liberal destacado. Ella se fue a la Ciudad de México y se casó y tiene poemas eróticos muy bellos y delicados. “No hay que tener miedo a plasmar lo que sentimos”; alentó.

Una de las nietas de Novelo Cuevas asistió a la presentación y recordó a su abuela como una “típica abuelita que recitaba versos”, que no sabe bien a bien si eran de ella o de otros autores. “Siempre nos alentaba a que aprendiéramos poesía. Nos inculcaba el arte de la poesía y oratoria y formó a su familia en la educación y los valores”, dijo la mujer, orgullosa de sus raíces. “Era una abuelita igualita a las de toda la vida, que hacía platillos yucatecos y una persona de mucho sentimiento”.

El mantel con firmas de colores

Uno de las anécdotas más asombrosas de la presentación fue la revelación de la costumbre de Dolores Bolio, quien llevó un atípico registro de sus encuentros con personalidades del mundo de la literatura. Hacía que sus amigos firmaran un mantel al que, con hilos de colores, bordaba para que quedaran grabados con un toque de originalidad. Allí están los nombres de Beatriz Peniche Barrera, Amado Nervo y muchos otros que evidencian la camaradería y los lazos que existían en ese entonces entre estos grupos literarios. Ese mantel será exhibido en Mérida como una obra de arte que refleja una época floreciente de las letras.

Montalván resumió que todas eran mujeres valientes que se enfrentaron a una sociedad cerrada. “Son mujeres que escriben con plena confianza en sí mismas, aún a pesar de escribir con seudónimos. Mujeres que hicieron una gran aportación a la vida cultural de Mérida”, resumió y opinó: “Se puede ser feminista no solo pintando espacios públicos. Soy una feminista que prefiere escribir”, cerró aludiendo al título del libro, escrito por esos azares del destino.

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Luciano Antonio Núñez (Tucumán, Argentina, 1976). Periodista y escritor radicado en Quintana Roo, México. Licenciado en Comunicación Social.  En su país natal, publicó el libro de entrevistas “Voces que vuelven”, editado por el Archivo Histórico de Tucumán, y textos suyos figuran en la  “Antología Cultural de Tucumán (1916-2016)”. En México, la “Gaceta del pensamiento” publicó cuentos y parte de su poemario “Tan lejos y otra vez en casa”. Trabajó en periódicos y revistas, y es fundador del portal Grupo Pirámide.

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