Poesía

Poesía | Esa mañana había dejado de fumar (11-09-021), de Jorge Humberto Chávez

 

La pregunta pareciera institucionalizarse en el anecdotario popular. “¿Y tú qué estabas haciendo en el momento del ataque a las torres gemelas?”, se preguntan algunos. En medio de ese marco de especulaciones e historias paralelas,  Jorge Humberto Chávez se abre paso en medio del set de esa narrativa y muestra, sutilmente, un rasgo personal a contraluz del suceso que cimbró al mundo a comienzo de los 2000.

 

 

ESA MAÑANA HABÍA DEJADO DE FUMAR (11-09-021)

de todos los vicios que tengo el cigarro es el que me da menos placer
te había dicho esa mañana temprano

naufragando en el maelstrom de la resaca llevando mi cabeza al chorro
de agua fría luchando contra el sabor del humo en mi boca

en el televisor se escuchaban las noticias con un extraño ritmo
urgentes voces rápidos giros palabras encimadas

tú volviste al sueño y apareció en la pantalla la imagen de una torre
ardiendo y otra babel de informes y notas

era la Norte: coño y carajo: eso alcancé a oírme y dije despierta algo
está pasando en la nueva yorka esto no puede ser

tú te moviste un poco y seguiste soñando con el Mall de Cielo Vista
que sacaba toda la ropa de marca a sus pasillos

en eso apareció el segundo avión volando muy bajo y sin prisa para
que lo siguieran bien las cámaras

y tómala contra la Torre Sur y el fuego y creo que alcancé a distinguir
un escritorio eyectado entre papeles de oficina

di un rápido vistazo al buró por mis cigarros pero recordé que había
decidido dejarlo y volví al televisor

necesitas despertar ahora mismo el mundo está cambiando frente
a nosotros ahí en la misma televisión

no hay resaca que pueda contra el hecho de que Dios haya renunciado
a su oficina esa mañana en la casa del vecino

no hay símil o metáfora para esto: el piso 85 de la Torre Sur cayó
sobre el piso 84 y luego ambos sobre

el piso 83 y luego cayeron los tres sobre el 82 y así por cerca de
10 segundos hasta llegar al mismo sótano

y luego siguió la Torre Norte y sólo alcancé a oír que muy quedo
decías híjole y yo que no me puedo despertar

más tarde en mi auto camino a la oficina todo era normal excepto
una barricada de cemento que impedía el acceso a la avenida Lincoln

cerrado el consulado americano cerrado el puente internacional
cerrado el aeropuerto Abraham González

y después las filas de coches coralillos cruzando la frontera inmóviles
por horas con sus colores bajo el sol

la gasolina a la alza los pasajes de avión a la alza los bolsos louis
vuitton a la alza los cigarrillos al doble de su precio

 

 

De Te diría que fuéramos al río Bravo a llorar pero debes saber que ya no hay río ni llanto (FCE, 2013)

 

 

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Fumar

Jorge Humberto Chávez (Ciudad Juárez, Chihuahua, 1959). Ha publicado De 5 a 7 pm (1980); La otra cara del vidrio (1984); Nunca será la medianoche (1987); La lluvia desde el puente (1992); El libro de los poemas (1996); Bar Papillon (2001); The City and the endless journey (2003); Bar Papillon et le poeme triste, edición bilingüe (2004); Ángel ilustrada por Fermín Gutiérrez y Ángelo (2011). Con el libro Te diría que fuéramos al Río Bravo a llorar pero debes saber que ya no hay río ni llanto, ha sido Premio de Poesía Aguascalientes 2013, publicado por el Fondo de Cultura Económica.

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