Poemas

Poemas

 

 

Yamilet debe morir

 

Es consabido, ella debe morir.

Antes, ella intentó esconderse en las piernas de Yamilet.

Soy ella, dice, mientras le golpean la cara

con un palo de golf, antes, mucho antes de arrancarle las uñas.

Soy yo, Yamilet, la de arracadas en oro,

no me maten, soy mitad tú, mitad yo,

no me dejen desangrar como un cuerpo sin forma, exclama.

Antes los guardias de la Flor de Celofán Amarillo

habían descubierto un pene entre sus piernas.

Nos has engañado, gritaron, confundidos.

Te amábamos, y ahora, tendremos que prenderle luz al charco rojo de tu labia.

Yamilet, pidió una vez más le miraran a los ojos

y perdonaran su vida: soy yo, ¿no me reconocen?

su maestro de obra, al mismo que ayer le pintaron

en los labios una paloma blanca.

 

Pero ellos, le colgaron de un poste

y desde la esquina de la calle dejaron caer una cerilla

sobre la gasolina roja y espesa, para que ardiera ese cuerpo que hiede

todavía más que el petróleo, e incluso más

que toda la basura de una manzana, entera.

 

 

 

La ensoñación de El Libro como discurso en el jardín donde

los árboles no miran dentro de las casas

 

 

Acepta que levantarse de la cama

no garantiza que hoy vaya a ser Diferente.

Pero baja los pies del lado opuesto.

Toca el piso y no usa las pantuflas doradas.

No camina de puntitas (siente el frío del suelo como vidrio de

agua helada).

No es necesario hoy mirarse a los ojos: tiene claro

que (lo que) verá

(aún es) lo mismo.

Apenas puede dibujar en su rostro un gesto de simpatía

por esa clase de cosas que hacen sea alguien impredecible.

—Nada garantiza que algo sea esta noche, al volver a cama,

diferente—

sin embargo hay que intentarlo, le dice azuzoombra.

Cuántas veces no ha salido ya desnudo a manejar

un patín del diablo para evitar el amontonamiento de autos

sobre el asfalto. Cuántas veces cambiado de nombre ha, para

evitar

alguien lo llame con un Prefijo Existencial.

Y rotos todos los vasos y platos de la casa

en qué trasto va comer hoy el perro (?) Qué ventana mirará hacia

el bosque

esta noche (¡!)

Solo maneja su papalote reciclado

(a toda velocidad) para llegar en Tiempo al trabajo

y dar nueva forma a la Nube que lloverá sobre el jardín

de tantas mentes esta tarde. Sobre tantos mancos

que mirarán al Enemigo para evitar cruzar sus ojos.

Tanta lluvia dorada y fría. Tanto amor llenando el libro

blanco del cielo con agua sucia.

Cuánta miseria, cuánta grafía enferma de niebla.

Y sin embargo

entra a El Libro, cierra la puerta

regresa a la cama (abre la ventana)

y sueña que alguien camina

sobre las manos hasta llegar a su boca

y ronca: cuenta la historia del sueño en un idioma extraño y

Oscuro.

 

 

 

Sedienta forma de tragar polvo

 

 

Cuánta blanca rabia cabe en una fosa

cuando hace tanto frío en la pupila triste

de un anciano, quieto, congelado dentro de una palabra

seca de tiempo, raída como un trapo

que alguna vez fue bandera

pirata, o simple parche para espantar a los hijos del Viento,

que llegaron a conquistar una isla vacía

llena de vidrio, de trasparente veneno

de tierra luida, hinchada arena, repleta de sol:

Tanto páncreas comido por la sed,

la sedienta mano que bebe como perro

de un charco, y no logra abrir ninguna

de las bocas en la punta de sus dedos:

y no logra desprenderse de las uñas

de su polvo viejo entre las grietas

(en las arrugadas paredes) cubriendo

el mar que duerme en la espalda

como un ala, o un racimo de violentas garras

dispuestas a matar al Mester,

Argos inhalando blanca espuma

por cada una de sus veinte fosas

en vez de viento, en vez de nada

en vez de fuego.

 

 

De El retorno de los Vagans

 

 

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Aarón Fishborne. Poeta, ensayista y narrador nacido en Chetumal. Estudió Filosofía en la Universidad Veracruzana y en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara. Autor de El retorno de los Vagans (2012).Parte de su obra se encuentra en las antologías Cupido internauta: poesía amorosa de la era nuclear (2009), Moebius. Poetas nacidos en los 80 (2010), Poesía del caos (2011), El infierno es una caricia(2011) y Astronave. Panorámica de poesía mexicana (1985-1993) (2013)Colaboró en las revistas P3trol3o, Trifulca, Lenguaraz, Periódico de poesía, Clarimonda, Grietas Círculo de Poesía. Murió en 2014.

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