Oro, petroleo y aguacates
Oro, petroleo y aguacates
Oro, petroleo y aguacates; Andy Robinson

 

 

Sobre Oro, petróleo y aguacates, de Andy Robinson

 

 

En 1971, cuando tenía 31 años, el escritor uruguayo Eduardo Galeano publicó “Las venas abiertas de América Latina”. El ensayo sobre el saqueo de los recursos naturales de la región se convirtió rápidamente en un éxito editorial y en un faro -casi una biblia- para varias generaciones de izquierdas en esta parte del mundo. Incluso tuvo su antítesis: “Manual del perfecto idiota latinoamericano”, de Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa, publicado con mucho menos éxito en 1996.

“Los latinoamericanos somos pobres porque es rico el suelo que pisamos”, decía en su libro Galeano. Casi medio siglo después, Andy Robinson publicó “Oro, petróleo y aguacates. Las nuevas venas abiertas de América Latina”. El escritor inglés, especialista en economía y sociología, tiene una amplia experiencia en el mundo del periodismo y estudió en profundidad la realidad de América Latina.

En su libro, a diferencia del registro de ensayo de Galeano, Robinson apuesta por la crónica. Sus textos navegan por las circunstancias actuales, pero también históricas, en las que se extraen las materias primas en nuestra región. ¿Cómo lo hace? Como se construye el buen periodismo: en capas, lejos de los algoritmos y en el lugar de los hechos.

El escritor viaja a Mina Gerais (Brasil) para contar la explotación del hierro. Vuela a Venezuela para contar el calvario de las minas de coltán. Y retrata la lucha por el aguacate en Michoacán (México),  frutos que luego irán a los hot dog del imperio, entre otras crónicas. El libro está dividido en tres partes: minerales, alimentos y energía.

“El joven Galeano se quedó corto en sus denuncias de la destrucción provocada por las fuerzas del capitalismo global en alianza con las elites y las oligarquías locales”, escribe el inglés. A lo largo de más de 300 páginas, Robinson muestra un estilo llano. Se preocupa por atar hilos, documentarse con solidez, dar referencias históricas de los conflictos y no ser condescendiente. Por ejemplo, critica duramente la conversión de Evo Morales al extractivismo y algunas aberraciones de gobiernos progresistas de América Latina.

Quizás el paso en falso es hacer demasiada referencia, una y otra vez, al libro de Galeano. No sólo decidió poner parte del título de aquella obra en la suya. También compara permanentemente los dos tiempos históricos -aquellos 70 y este nuevo siglo- como si fuese necesario aclarar que las cosas empeoraron y recorre algunos destinos que recorrió el uruguayo. Eso le quita peso a su obra. O, lo que puede ser peor, la convierte en menos nutritiva comparada con aquella.

Este mundo no es el de 1970. Ni Robinson tiene la pluma prodigiosa de Galeano, que construye un ensayo como quien cuenta una historia de amor o una novela de piratas. Pero el autor inglés se empecina en volver una y otra vez a “Las venas…”. Por momentos, parece que está más preocupado en honrar a aquel libro que en escribir el propio. Pese a eso, “Oro, petróleo y aguacates” no deja de ser una semblanza interesante, una fotografía de la utilización de las materias primas y, en definitiva, una interpelación sobre los dilemas existenciales para lo que se viene. Y para el mundo que queremos dejarles a nuestros hijos.

 

 

También te puede interesar: 

Reseña | Sobre «Gema» de Milena Busquets, por Diego Jemio

 

 

****

 

Diego JemioDiego Jemio es periodista, docente y podcaster. Trabajó en los diarios El Siglo y La Gaceta de Tucumán. Actualmente, colabora en Clarín, Todo Teatro, BBC y otros medios de Argentina y el exterior. Participó del libro “Crónicas de acá, primera antología de periodismo narrativo de Tucumán”. Dicta talleres de escritura, producción de podcast y literatura epistolar. Es cocreador de los podcasts de viajes Bitácora y de cartas Epistolar.

 

También le puede gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.