Cabello

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Sobre «Ese cabello» de Djaimilia Pereira de Almeida

 

Por Diego Jemio

 

En 2004, la escritora Amélie Nothomb publicó “Biographie de la faim” (“Biografía del hambre”), un libro centrado en un aspecto de su personalidad: el hambre. Una oda a la glotonería, una historia de su anorexia y una forma exquisita de construir una autobiografía más allá de los clichés del género.

Aunque con otro estilo de escritura, “Ese cabello”, de Djaimilia Pereira de Almeida, se inscribe en la misma tradición. La escritora, nacida en Luanda (Angola) y criada en Portugal, obtuvo el Premio Novos por esta novela, que significó su debut literario y que varios años después de su lanzamiento fue traducida al español.

Como si fuese un gran álbum familiar, la escritora recorre su vida a partir de un único detalle en apariencia insignificante: su pelo. Ese mosaico de recuerdos comienza, claro, con su primer corte del que sólo sabe por relatos; los salones de belleza y la opinión sobre su pelo de los estilistas que pasaron por su vida son otro de los elementos ricos para contar algo que va más allá de ese filamento cilíndrico que tenemos los mamíferos.

“Mi madre me cortó el cabello por primera vez a los seis meses. El cabello, que según varios testigos y escasas fotografías era lacio, renació crespo y seco. No sé si esto resume mi vida, todavía corta. A primera vista, se diría lo contrario. En la curva de la nuca crecen todavía hoy, inexplicablemente, cabellos lisos de bebé que trato como un rasgo vestigial. Con aquel primer corte nace la biografía de mi cabello”, escribe la angoleña.

A lo largo de las 120 páginas, la novela va desmenuzando -estirando y aflojando los rizos para usarlo en su idioma- buena parte de su vida. El tema elegido es, sólo en apariencia, frívolo. Pero Pereira de Almeida habla “de la historia de la dignidad de mis antepasados”, de los aprendizajes de feminidad, de las raíces tribales y, por supuesto, de los cortes -y disgustos- que sufrió a lo largo de su vida.

Como esos juguetes con muchas posibilidades -una pelota o un muñeco, por nombrar algunos-, la escritora encuentra en la historia de su pelo la excusa perfecta para hablar del mundo, de su mundo. Puede ser la mirada de los otros sobre su cabello o, simplemente, el gran desafío de encontrar una peluquera a la que serle fiel. “Pienso que lo que siempre busqué, además de intentar aprender a responder al bullying de las peluqueras, fue vivir una historia de fidelidad. Una amiga me contó que su peluquera de toda la vida había perdido la mano para su cabello. Pensé que eso era lo que yo quería: una mano a la que confiarme y que con suerte me enseñara: una mano visible”, escribe en otro de los capítulos.

La historia de estas tribulaciones están contadas con un lenguaje claro y directo, que sin embargo se permite algunas digresiones, algunos pensamientos en voz alta incluso sobre la razón de su tema. “No sé cómo encabezar la historia de mi cabello, que se me presenta como una entrada de diccionario que no sé a qué palabra corresponde”, se pregunta. Djaimilia Pereira de Almeida construye una historia en tensión a partir de un detalle mínimo, de una aparente pequeñez. ¿Acaso la historia de su pelo es sólo eso? Por supuesto que no y por eso resulta fácil empatizar con la autora. Todos tuvimos, en algún momento de nuestras vidas, la mirada del otro como un yunque. O, en su lenguaje capilar, las ganas de tener la melena suelta y al viento. En suma: el pelo libre, sin trabitas ni geles que fijen lo que no está en su naturaleza ser fijado.

 

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Diego JemioDiego Jemio es periodista, docente y podcaster. Trabajó en los diarios El Siglo y La Gaceta de Tucumán. Actualmente, colabora en Clarín, Todo Teatro, BBC y otros medios de Argentina y el exterior. Participó del libro “Crónicas de acá, primera antología de periodismo narrativo de Tucumán”. Dicta talleres de escritura, producción de podcast y literatura epistolar. Es cocreador de los podcasts de viajes Bitácora y de cartas Epistolar.

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