Gema

 

Por Diego Jemio

 

Alguna vez, el maestro de la ciencia ficción Isaac Asimov hizo una categorización de los textos literarios, a partir de un binomio: los textos vitral y los textos ventana. Los primeros están llenos de figuras poéticas y resulta fácil ver que su construcción requirió de una gran habilidad por parte del escritor. Los segundos son, sólo en apariencia, sencillos. “Hace falta mucho arte para crear algo que parezca desprovisto de arte”, dijo el escritor, que a lo largo de su vida vendió millones de ejemplares con sus libros. Y que hizo de la claridad su gran virtud.

Milena Busquets (1972) está en el grupo de los “escritores ventana”, de acuerdo a la calificación del viejo Isaac. La escritora catalana acaba de lanzar su nueva novela “Gema” (Anagrama, 2021), luego del gran éxito de “También esto pasará”, que fue traducida en más de 30 países.

En su anterior novela, el eje estaba puesto en las formas de transitar el dolor después de la muerte de una madre. Ahora, Busquets -hija de la mítica editora española Esther Tusquets- pone el dedo en una herida del pasado: la muerte de una amiga y compañera del colegio, cuando eran adolescentes. La vida de la protagonista, una escritora que ronda los 40, es apacible. Tiene hijos adolescentes, una carrera consolidada y un noviazgo, que está caminando por la cuerda floja. Pero un día el recuerdo de Gema cae en su mente. Cae después de un largo tiempo. Cae de forma imprevista, como un cuadro que no soporta más el sostén de un clavo -y viceversa-.

La muerte de su amiga impulsará una investigación en torno a su vida. ¿Qué fue de la vida de sus padres? ¿Cuándo fue la última vez que la vio en la escuela? ¿Qué saben de ella los otros compañeros? ¿Por qué ella no fue al hospital ni al entierro? ¿Por qué no se acordó de ella en todo este tiempo?

Aunque la atmósfera es diferente a las novelas anteriores, la narrativa de Busquets sigue teniendo el mismo poder. Su prosa es sutil y explora los sentimientos como quien disecciona un complejo ovillo arterial. A veces, describe con maestría lo agridulce de su vida. En otras ocasiones, lanza como puntazos algunas máximas: “A los 15 quince años ya sabemos todo lo que sabremos sobre la amistad, no mejoramos como amigos, en todo caso empeoramos. El amor sentimental tal vez se pueda ir perfeccionando con el tiempo, pero la amistad no. La amistad alcanza su plenitud radiante y absoluta en la infancia”.

Esa capacidad para abordar las emociones. Y esa naturalidad para contarlas son su principal virtud. Además, como militante de los textos ventana, Milena no quiere hacer ninguna pirueta literaria con su novela. Nos lo cuenta todo de manera límpida, con imágenes y diálogos llenos de verdad. Tiene pánico de aburrir al lector; de hecho, en alguna entrevista dijo que es “de muy mala educación”. Busquets comienza preguntándose sobre una amiga muerta, allá lejos, en los años dulces de la adolescencia. Y termina construyendo una historia sobre el sentido más amargo de la existencia, del amor y de la amistad. Siempre lo hace como quien mira la vida por la ventana. La misma que proponía Asimov.

 

 

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Diego JemioDiego Jemio es periodista, docente y podcaster. Trabajó en los diarios El Siglo y La Gaceta de Tucumán. Actualmente, colabora en Clarín, Todo Teatro, BBC y otros medios de Argentina y el exterior. Participó del libro “Crónicas de acá, primera antología de periodismo narrativo de Tucumán”. Dicta talleres de escritura, producción de podcast y literatura epistolar. Es cocreador de los podcasts de viajes Bitácora y de cartas Epistolar.

 

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