El periodista especializado en viajes y podcast ofrece una mirada desde el sur del continente sobre los vinos blancos que han sobresalido en el mercado.

 

Por Diego Jemio (*) 

 

Argentina es tierra de excelentes vinos. Eso no es ninguna novedad. Particularmente, un lugar donde mandan los tintos, con más del 54% de los viñedos plantados con esos varietales. El Malbec es la cepa insignia, que le dio grandes premios internacionales al país. Sin embargo, más allá de eso, se producen excelentes blancos de Viognier, Riesling, Semillón, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Torrontés, entre muchas otras. Para aquellos que tengan espíritu aventurero, acá van cinco etiquetas para descubrir -y enamorarte- también de los vinos blancos argentinos.

Palma Carola White Blend 2017 (Pulenta Estate)

Se produjeron sólo 2790 botellas de este gran vino proveniente del Valle de Uco (Mendoza). El blend está compuesto por un 55% de Semillón, 36% de Viognier y de 9% Chardonnay. Tiene una estructura y una complejidad que harán vencer muchos prejuicios en torno a los vinos blancos. Un blanco de guarda, un vino de alta gama, un placer que alguna vez debemos darnos. El Pulenta Estate Pinot Gris es otra gran etiqueta de la misma bodega.

A contramano 2021 (Jorge Rubio)

El Oasis Sur del Atuel, que atraviesa el Departamento de General Alvear de la provincia de Mendoza, es uno de los menos contaminados del país. Allí se produce este vino 100% Pedro Giménez, una de las variedades con la mayor superficie entre las blancas de vinificación. Frutado y fresco, se destaca por un color amarillo pálido y un excelente volumen. Cosecha manual y una excelente permanencia en boca.

Piedra Negra Organic Pinot Gris 2021 (Piedra Negra)

“Vinos tranquilos, frescos…” Así definen en la bodega a este blanco que nació en el clima rudo y extremo del pie de la Cordillera de los Andes, con tres meses en recipientes de acero inoxidable. Vino de placer -fácil de tomar- con certificación orgánica y de Tunuyán (Mendoza). Excelente acidez, con notas de durazno y damasco.

Kaiken Ultra Chardonnay (Kaiken)

Vinos de calidad a los dos lados de la Cordillera de los Andes. Eso se propone la bodega Kaiken y lo logra. Toda bodega que quiera hacer un blanco de calidad debe pensar en un Chardonnay, la reina de las blancas. Acá se logra un blanco excelente, con flores blancas y fruta en primer lugar en boca. Y luego un toque ahumado a raíz de la presencia de barricas. Tiene un potencial de guarda de ocho años. Una buena opción para acompañar una paella.

Costa & Pampa Albariño (Costa & Pampa)

La bodega experimental pertenece a Trapiche y es la primera de influencia oceánica en la Argentina, ubicada en Chapadmalal, provincia de Buenos Aires, a pocos kilómetros de Mar del Plata. En este caso, la propuesta es la variedad emblema de Galicia y Portugal, pero con toques argentinos y frutos de las plantaciones de 2014. Frutal, con buen trazo de cítricos, el vino es una pequeña joya para acompañar, por supuesto, platos de mar.

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Diego JemioDiego Jemio es periodista, docente y podcaster. Trabajó en los diarios El Siglo y La Gaceta de Tucumán. Actualmente, colabora en Clarín, Todo Teatro, BBC y otros medios de Argentina y el exterior. Participó del libro “Crónicas de acá, primera antología de periodismo narrativo de Tucumán”. Dicta talleres de escritura, producción de podcast y literatura epistolar. Es cocreador de los podcasts de viajes Bitácora y de cartas Epistolar.

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